EL GRAN CAMBIO...

En el post anterior os comenté que mi hermana necesitaba un cambio, y ya que ni el centro educativo, ni los padres de los acosadores ni los mismos hacían nada por promover dicho cambio, mi madre tuvo que tomar junto con el apoyo mio y de mi hermano, la gran decisión...trasladarse a vivir a otra cuidad, en mi caso, mi madre trabajaba en San Vicente y al vivir en Jijona pasaba mucho tiempo en la carretera para hacer el trayecto de ida y vuelta al trabajo.

Con lo que pensamos que trasladarse a vivir a San Vicente cambiaría la vida de las dos, la de mi madre y por supuesto de la de mi hermana, mi madre tendría más tiempo para estar con mi hermana y no se expondría tanto a la carretera y mi hermana tendría una segunda oportunidad de hacer amigos y compañeros.

Pues bien, en un principio parecía que la cosa había cambiado, mi hermana estaba más risueña y tenía ilusión por las cosas, quería hacer actividades extra escolares, le gustaba ir al colegio, en general era feliz.

Hasta que de manera involuntaria descubrimos que esta vez el bullying, estaba presente pero de manera diferente, esta vez no sufría insultos, ni desprecios, ni maltratos por parte de sus compañeros, sino que las amistades que hizo en el nuevo colegio empezaron a aprovecharse de ella.

Pero esta vez era diferente ya que ella no se daba cuenta de lo que le estaba pasando, porque mi hermana, (tal vez por todo lo que ha vivido) es una niña muy confiada y demasiado inocente, tiene una corazón muy noble y eso hace que la gente se aproveche de ella, pero ella no se da cuenta de esas cosas.

Todo empezó cuando mi madre le daba dinero para el almuerzo, y mi hermana nunca traía las vueltas, (claramente invitaba a sus compañeros) pero más adelante eso se hizo rutinario, como por ejemplo la invitaban a un cumpleaños y ella pagaba el regalo que se hacía en conjunto y luego no le devolvían el dinero, a lo que mi hermana no le daba gran importancia, es verdad que por lo menos tenía amigos...

MI HERMANA Y SU SONRISA



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